«La diferencia entre la realidad tal como es y como me gustaría que fuera, o la relleno de juicios o la relleno de duelo».
«El corazón que se rompe puede contener todo el universo».
Expresar el dolor siempre ha sido un desafío, pero ahora más que nunca la cultura en la que estamos inmersas no propicia los espacios donde el dolor pueda ser reconocido y atendido.
El duelo es un acto de amor. Transitar el dolor, ya sea por pérdidas grandes o pequeñas, la experiencia de nuestras necesidades insatisfechas, es un proceso que nos conecta con lo esencial, con lo que amamos y queremos cuidar. La aflicción no tiene por qué ser un estado pasivo que estás atravesando, puede ser un lugar de involucración personal y colectiva, de indagación y sostén mutuo. Me gusta acompañarlo desde la mirada de la CNV y también me inspiran los trabajos de Miki Kashtan, Joanna Macy, Holly Truhler y Francis Weller, para llenar el duelo de amor y escucha.
Darnos permiso para honrar los duelos y acompañarlos con amor y compasión es una parte esencial de la vida y para mí también de una actitud noviolenta.
Propuesta
Formato: talleres y procesos de acompañamiento (individuales y grupales) con prácticas de CNV, ritualidad sencilla y cuidados comunitarios.
Testimonios
Lo que dicen quienes lo han experimentado.
«Los espacios facilitados por Pati me han aportado una hermosa sensación de nutrición, Paz, comprensión, ternura y gratitud hacia mí misma y hacia las personas que me rodean. Su energía me aportó mucha luz en relación a dos aspectos importantes, la muerte y la culpa. De corazón mucha nutrición en los diferentes espacios que viví en la calidez de tu facilitación. Gracias Pati».
«Pati facilitó un círculo de duelo de un proyecto muy importante en la vida de mi familia. En ese momento me sentía abrumada por la cantidad de emociones que pasaban por mi mente y cuerpo. Ese círculo me ayudó a colocarme donde realmente me sentía, sin comparaciones ni juicios, solo escucha y empatía. Pude hablar pero también no hablar y centrarme en escuchar y sacar un peso del que no sabía cómo deshacerme. Gracias por el momento y el compartir».




