Las mujeres que habitan en mí


Soy esa mujer con una niña de tres años colgada de la teta.

La misma que una vez soñó ser astronauta, escritora, contadora de lagos o guardabosques. La que le gusta secarse al sol, sentir el viento en la piel, calzarse los pies de gato, o unos tacones para bailar hasta el amanecer.

Soy esa mujer que una vez entendió que el paraíso no es un lugar que pueda descubrirse, no está en los mapas, ni en las carreteras ni en los valles. Tampoco arriba de una montaña, ni surcando los mares, ni conquistando el espacio…

 

Soy esa mujer que, a veces, solo quiere que la abracen, o que la deseen, o que la amen…o perderse en los mapas.

Cómo conciliar a todas las mujeres que habitan en mí, cómo no asfixiarlas, frustrarlas. Cómo respetarlas y entenderlas. A veces creo que no hay tanto espacio en mí.

¿Por qué tengo que ser todas para ser yo? madre, amante, amiga, hija, escaladora, escritora, parece que el mundo no se para ante nuestro descubrimiento.

¿Quién me llenó de tiempo y de tareas? ¿Quién me desconectó de lo importante? ¿Fui yo? Busco dentro y me pregunto qué es lo que hay en mí, y veo mis dedos enredándose entre las rocas, y carreteras infinitas, un cielo inmenso sobre mi cabeza, y esa risa de amiga y ese beso en la noche y mi pequeña y tanto por descubrir.

¿Soy todas y no soy ninguna? Me busco entre tanta mujer como si necesitara un bando al que pertenecer, un rincón donde esconderme.

Y salgo, y me quito todo: lo que me vendieron, lo que interpreté, lo que no sentí, lo que marca la diferencia, lo que me une, las respuestas y casi todas las preguntas… y… definitivamente, en este preciso instante soy esa mujer con una niña de tres años colgada de la teta.

También soy todas las demás: aquellas que fui, las que soñé, las que inventé, las que perdí, las que volverán, las que aún no conozco, pero hoy, aquí ,soy solo una mujer que te abraza en su pecho y soy la más auténtica.

One Response so far.

  1. Isabel de Pablos dice:

    Hola Pati,

    Hace un tiempo que quería escribirte, pero se me quedó colgado en la memoria hasta que ayer, hablando con tu amiga Olga (Robles) volví a recordar que te quería felicitar por un libro tuyo que cayó en mis manos hace más o menos un año. Hace un par de años que me inicié en la escalada y conocí a gente de la Pedriza, de hecho un día coincidimos contigo en la Peña del Reloj y alguien con quien yo iba me habló de tí. Entre estas personas conocí a Olga y nos hemos hecho muy buenas amigas y compañeras de escalada.
    Después de un tiempo y por casualidad vi tu nombre en un libro que se titulaba La piel desnuda, en una librería de Moralzarzal, y por curiosidad me lo llevé. Quiero darte la enhorabuena, no sólo por el libro, que tanto por la temática, como por la composición y la redacción recomendaría a todo el mundo, sino también porque me da la impresión de que detrás de él hay una persona digna de ser contada (tengo que leer Andando la vida…). Y porque muchas mujeres nos vemos reflejadas en tí, lo bueno es que tú lo sabes contar muy bien.
    Nuevamente te felicito por esta faceta, una de tantas, que has sabido cultivar y aprovechar al máximo, y que espero sigas sacándole nuevos frutos.
    Un abrazo… y recuerdos de Olga…
    ISA

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