Desde mi ventana


Veo un trozo bastante grande de cielo. Veo el horizonte, y también la ventana de un vecino, pero mi ventana está más arriba. Aunque ya se sabe que quien mira desde arriba se equivoca con mayor facilidad…

Mi ventana a veces tiene ruedas por lo que su perspectiva es una metamorfosis ambulante. El momento más auténtico, cuando siento que estoy conectada con lo importante, con la mujer salvaje que se funde con esa nube grande de tormenta que huele tan bien, o con el sol que me seca la piel sobre esta piedra caliente. Las yemas tocando la roca mientras subo, sin pensar. Pienso en mis pies jugando con la arena de la playa que se me escurre entre los dedos… como se escurre todo lo demás. Y los grillos susurrando en la noche y ese beso y ese abrazo.

Escribir es parte de nuestra vida. En la escuela, en el trabajo, con amigas y amigos, cartas de amor, quejas, mails, artículos. También es un espacio de libertad donde muchas personas hemos intentado inventar un mundo propio, para desde nuestro universo crear un lugar común.

Mi ventana es mi lugar común, donde miro, donde me puedes ver. Desde la perspectiva de la distancia, desde el calor de una noche de verano, desde la fría realidad de la nieve silenciosa, cuando los tejados están cargados de pequeñas huellas y no se oye absolutamente nada, los sonidos amortiguados por el blanco manto.

No sé qué voy a contar, quizá critique a 8a.nu por ayudar a la masificación de sectores y vías (solo por fastidiar), o a las gafas de asegurar por esa magia que se llevaron en pos de las cervicales, puede que hable del monte lleno de basura o de los héroes que quedaron atrás. En realidad todo se puede reducir al ridículo, todo son minucias si lo comparamos con lo que pasa por ahí, ya lo dice Tiken Jah Fakoly, cantante de reggae de Costa de Marfil: “se han repartido el mundo, ya nada me asombra”. A lo mejor no hablo de nada, eso se me da estupendo, solo vomito los pensamientos en una especie de catarsis liberadora. Disculpen por salpicar. Supongo que está todo inventado y todo dicho, que lo único que se puede hacer es reinventar lo importante desde nuestro lugar en el mundo.

Lo que es seguro es que intentaré no dejar de mirar, desde este pequeño rincón donde me refugio, a través de esta ventana con un buen pedazo de cielo y un poquito de horizonte.

4 Responses so far.

  1. eucaris diaz paredes dice:

    ha dejado perplejo todos mis angulos de como la poesía se mezcla tan de cerca a la realidad y a pesar que la realidad en muchas ocasiones y casi siempre es dramática, patética y hasta triste puede sacar tantas cosas hermosas que llenan el alma tantas veces ca recientes de limpieza….

  2. patiblasco dice:

    Gracias por tu comentario, sí hay que buscar todo lo hermoso incluso en lo más difícil…

  3. Juan Carlos Gómez Coneo dice:

    Solo, en esta terraza que me sirve de refugio temporal y ajeno, me pregunto repetidamente si es posible no admirar personas como tu, capaces de matizar tan tenuemente las realidades del “mundo y de la vida”. Eres mágica, me completa leerte y sólo espero que esos treinta y tres años se extiendan a mil quinientos, para tener PATY BLASCO y libros de tu autoría con ese estilo tan particular y encantador para rato.

  4. patiblasco dice:

    Creo que al final lo importante es saber mirar como tú, desde esa terraza que te sirve de refugio. Gracias por compartir, por escribir, al final lo más bonito de escribir es que no te lo quedas para ti…

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