Frágiles


En desnivel.com hay un artículo de opinión que se llama “Peligro: niños en el pie de vía”; y habla de padres irresponsables que tienen a sus hijos de cualquier manera en las zonas de escalada, en lugares peligrosos y sin ningún tipo de control.

Estoy de acuerdo con la idea de que hay que tomar precauciones y no pasarse de confiados, es lógica pura…pero esto me lleva a pensar ¿qué es peligroso para un niño?

El instinto de protección que te brota en el mismo instante de nacer tu hijo es algo inexplicable que explica porqué no nos hemos ido a la mierda después de todo.

Pero por este instinto, y muchos más que nos hemos inventado, tendemos a “tener seguros a nuestros niños” aunque eso suponga que dejen de tocar, ver, probar, hacer… un montón de cosas interesantes y saludables. Porque desde luego parece muy peligroso tenerlos en un pie de vía, por otro lado yo llevo años por los pies de vía y jamás me ha ocurrido nada, ¡qué mala suerte que le pase precisamente a mi hija! Y más si estamos cuidándola su padre o yo o amigos íntimos, no sólo para protegerla sino para jugar, comer, disfrutar… Sin embargo no es nada peligroso llevarlos a la guardería cada vez más temprano porque “es lo que hay que hacer”; y si se ponen enfermos un día sí y otro también pues será que es lo normal ya que les pasa a todos los niños. Y normal es, en los tiempos que corren.

Igual que antes era normal que estuvieran con sus madres hasta los seis años que se entraba al colegio, o mucho antes que viajaran con toda la tribu en la espalda de alguno de los niños mayores hasta su siguiente destino… Supongo que no debía ser muy seguro ese medio de transporte. Aunque claro ve a África a decir lo difícil que es salir ileso en un pie de vía, o ve a Finlandia a defender que hay que llevar a los cuatro meses a los niños a la guardería porque es lo mejor para ellos. En Finlandia los padres no están obligados a escolarizar a sus hijos ¡hasta los siete años! Y es el país con menos fracaso escolar de Europa… por supuesto concurren otros factores, el principal es que el Estado sufraga durante el primer año a los padres. Y luego permite horarios laborales intensivos o reducidos. Así, los padres pueden criar a sus hijos.

Con esto no quiero decir que los niños deban estar en un pie de vía bajo cualquier circunstancia y no deban ir a la guardería bajo ningún concepto. Quiero decir que cada uno cría a los suyos como puede, como quiere, según la época y el estilo de vida. ¿Por qué todo el mundo nos empeñamos en dogmatizar cómo se debe tratar y educar a un niño? ¿Es que hay una manera única de hacerlo? Porque supongo que entonces también habrá una manera única de relación de pareja, o de relación fraternal o amistosa… incluso habrá un único pensamiento político o creencia religiosa.

Pero yo estaba hablando de fragilidad y me he ido por las ramas… Para mí la fragilidad de un niño está en su afectividad, necesitan la compañía y el cariño de sus padres: en el pie de vía, en casa, en el trabajo, o donde sus padres se encuentren. No necesitan burbujas, ni desinfectantes, ni carritos, ni chichoneras… eso lo necesitamos nosotros para sentir que tenemos su fragilidad bajo control.

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