Aire limpio


Aparcamos el coche, caminamos quince minutos, llegamos a las paredes desde las que se ve el mar.

Hace sol y viento y el aire huele a limpio.

Estoy embarazada de seis meses así que sólo escalo una vía fácil, donde mis amigas calientan, ese es mi proyecto del día y por supuesto en polea para no tener opción de caer.

Hay como veinte personas en la escuela, empezamos en el primer sector en una bonita ruta que se llama Peter pank, curiosamente la primera vía que se equipó en la zona. La disfruto a pesar del bombo, la pared que me hiere, pero me gusta moverme por la roca, sentir el volcán en mis dedos y el sol en la espalda y el aire que roza mi piel y pienso que estoy meciendo a mi pequeña y que ella también nota ese movimiento, ese sol y ese aire.

Vuelvo al suelo, cambiamos de sector, en el pie de vía empiezo a notar un molesto picor en la garganta, como si hubiera tragado arena, será este viento, pienso. Enseguida la tos me invade y no me abandona y los ojos me lloran y me cuesta ligeramente respirar. ¿Qué me está sucediendo? Pasan los minutos y el ataque no cesa sino que cada vez es más continuo y desagradable, a mi lado dos personas más empiezan a toser.

Me siento como uno de esos personajes de las películas de los años setenta sobre virus letales o invasiones alienígenas en forma de esporas… me encantan eses pelis de serie B, pienso, entre tos y estornudos.

Al ver que la tos no remite y dado mi estado decidimos ir al hospital. Poco pueden hacer por mí, estando embarazada, un ligero tratamiento. A las seis personas que sufrimos los síntomas nos diagnostican rinitis tóxica.

¿En qué momento ese aire limpio se volvió nocivo? Parece ser que se debió a una fumigación, bien de agricultores o del propio gobierno, pesticidas o herbicidas nube tóxica le llaman… ¿Lo sabremos algún día? La denuncia está puesta y nosotros aún no nos hemos recuperado, ya han pasado más de quince días durante los que seis personas hemos estado enfermos por la negligencia de alguien que no valora los efectos de sus actos.

Pienso en mi bebé que al parecer está a salvo en su burbuja, sólo ha sentido las sacudidas de mi tos como un rumor lejano, quiero imaginar que similar al de las olas cuando te mecen… Pero ¿Cuál es nuestra burbuja? ¿Dónde podemos huir para estar a salvo si ni siquiera en los espacios naturales podemos refugiarnos?

Naces tarde pequeña, un poco tarde para el aire limpio, el mundo no se para ni te espera, pero yo quiero pararte el mundo para decirte que llegas a un lugar hermoso lleno de posibilidades y que espero poder enseñarte algún rincón salvaje donde respirar.

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